La península de Istria, bautizada como "la Toscana croata", es un paraíso para el cicloturismo de ruta y gravel. Colinas tapizadas de olivares y cipreses, villas medievales fortificadas y una costa recortada sobre aguas turquesas conforman el marco de nuestras travesías sobre dos ruedas.
Pedaleamos por la traza del antiguo ferrocarril de vía estrecha Parenzana que operó entre 1902 y 1935 conectando Trieste con Poreč. Hoy es una vía verde acondicionada que atraviesa viaductos de piedra monumentales, túneles iluminados en la montaña y miradores sobre el valle del río Mirna.